Fecha: 10 de junio de 2025 – Actualizado: 10 de junio de 2025
Durante todo el verano, el Museo de la Felicidad de Madrid ofrecerá nuevas propuestas pensadas para niños, adolescentes, adultos y familias.
Este verano, el Museo de la Felicidad (MüF) se convierte en mucho más que un espacio expositivo.
Entre el 16 de junio y el 21 de septiembre, activa una programación especial pensada para todos los públicos, sin coste adicional. Basta con adquirir la entrada para la franja horaria deseada —a las 12:00 o a las 18:00— para acceder a un abanico de experiencias únicas.
Actividades semanales para cada edad y momento
Los miércoles, el museo se llena de imaginación y ternura con «La Isla de los Abrazadores», una actividad de manualidades y creatividad para niñas y niños menores de 10 años. Una propuesta pensada para compartir en familia y estimular la expresión desde la infancia.
Los jueves, el foco se traslada al público adulto. Las visitas guiadas especiales de ese día están diseñadas para quienes buscan una experiencia más cercana, ya sea en solitario o con ganas de conocer a otras personas durante el recorrido. Una forma distinta de conectar a través del arte y las emociones.
Los viernes, la propuesta se dinamiza con «Emociones en Movimiento», dirigida a adolescentes de entre 10 y 18 años. La actividad combina juego físico, expresión emocional y desafíos colaborativos, promoviendo el bienestar y la cohesión grupal.
El resto de la semana —lunes, martes, sábados y domingos— el MüF continúa ofreciendo sus microtalleres en directo, sesiones breves y participativas como Abrazoterapia, Yoga de la Risa o El Sabor de la Felicidad. Estas experiencias están incluidas en la entrada general y son aptas para todos los públicos.
Un museo para vivir, no solo para visitar
Pablo Claver, director del museo, lo resume así: “Queremos que cada persona, de 3 a 103 años, encuentre una experiencia que le emocione, le haga reír o le conecte con otros”.
Bajo esta premisa, el Museo de la Felicidad apuesta por un enfoque cultural distinto: más cercano, más participativo y más humano.
Lejos del ritmo acelerado del verano urbano, el MüF ofrece un plan alternativo que combina creatividad, conexión y alegría. Una invitación a vivir el museo con todos los sentidos y a descubrir que la felicidad también puede ser un destino cultural.




































