Fecha: 17 de diciembre de 2025 – Actualizado: 17 de diciembre de 2025
Hay estaciones que aparecen en las conversaciones de cualquier amante del esquí como destinos imprescindibles, y Verbier, en el corazón del Valais suizo, es una de ellas. Situada a 1.500 metros de altitud en el valle de Bagnes, esta estación combina a la perfección un dominio inmenso, zonas muy variadas y un ambiente alpino animado que atrae tanto a freeriders de élite como a familias en busca de nieve garantizada. Un lugar extraordinario donde el esquí se encuentra con la excelencia.
Por Nuria Araguás y A.B.S
Fotos cedidas por ©Verbier 4Vallées y Evasión
Un gigante llamado Les 4 Vallées
Verbier forma parte del mayor dominio esquiable conectado de Suiza: Les 4 Vallées, con más de 400 kilómetros de pistas y cotas que alcanzan los 3.330 metros en el Mont-Fort. La infraestructura de remontes es moderna y eficaz, lo que permite moverse con fluidez entre las diferentes áreas y descubrir cada día una faceta distinta del resort.

Zonas que hacen de Verbier un paraíso
Verbier (zona central): el corazón de la estación. La zona central de Verbier es el núcleo principal del esquí en el dominio 4 Vallées, y destaca por su amplitud, variedad y nivel técnico.
Con base en el pueblo de Verbier (1.500 m) y acceso directo a cotas superiores como Les Ruinettes, La Chaux y Attelas, esta área concentra la mayor parte de los remontes modernos y servicios. Desde aquí se accede tanto a pistas amplias y soleadas para esquiadores intermedios, como a descensos exigentes y zonas fuera de pista que han hecho famosa a la estación.
Las pistas están perfectamente cuidadas, con gran desnivel y orientación sur, lo que garantiza vistas espectaculares y buen clima, aunque la nieve puede transformarse muy rápido en días cálidos. Los sectores de Les Ruinettes y La Chaux ofrecen un terreno cambiante, ideal para carving y snowboard, mientras que los descensos hacia el área de Medran son más técnicos y rápidos.

Verbier es también una meca del freeride, con rutas legendarias como Mont Gelé o Tortin, accesibles directamente desde el centro del dominio. La red de remontes esta actualizada, conectando con el resto de las 4 Vallées, incluido Mont Fort (3.330 m).
En resumen, la zona central de Verbier combina infraestructura de alto nivel, diversidad de pistas y un sorprendente ambiente deportivo, convirtiéndose en el corazón del esquí alpino en Suiza.
Es también el punto de encuentro de muchos esquiadores y la mejor base para lanzarse hacia las otras áreas.
Bruson: es el lado tranquilo, al otro lado del valle. A solo unos minutos en telecabina desde Le Châble, ofrece 23 km de pistas entre bosques y montañas, ideales para esquiadores intermedios y amantes del freeride. Sus pistas entre bosques ofrecen nieve protegida y tranquilidad, ideales en días de mal tiempo o para quienes buscan un esquí más relajado y auténtico, lejos del bullicio de Verbier. Con buena nieve gracias a su orientación norte y vistas sobre el valle de Bagnes, combina descensos amplios, naturaleza y gastronomía local. Bruson es perfecto para quienes buscan disfrutar del esquí en calma, rodeados de paisajes alpinos y sin multitudes.
Savoleyres y La Tzoumaz: nuestra preferida
La zona de Savoleyres – La Tzoumaz, situada al norte de Verbier, ofrece una experiencia de esquí más apacible, panorámica y familiar, complementando el carácter más técnico del centro de Verbier.
El sector se extiende entre 1.500 y 2.354 metros de altitud, con amplias pistas que serpentean por laderas soleadas y bosques de abetos. Es ideal para esquiadores principiantes e intermedios, con itinerarios suaves y vistas espectaculares sobre el valle del Ródano y los Alpes berneses. Las pistas de Savoleyres destacan por su orientación sur y su exposición al sol, mientras que las de La Tzoumaz, orientadas al norte, conservan mejor la nieve durante toda la temporada.
La zona cuenta con remontes modernos que conectan directamente con Verbier y permiten recorrer ambos sectores con facilidad. Sus pistas amplias y bien pisadas son perfectas para el carving y el esquí familiar, además de ofrecer tramos ideales para aprender o mejorar la técnica.

Savoleyres – Tzoumaz también es un destino popular para el trineo y las caminatas con raquetas, con una de las pistas de trineo más largas de Suiza (10 km).
Para llegar a la zona de Savoleyres – La Tzoumaz desde Verbier, existen dos formas principales: por shuttle o esquiando directamente.
La manera más cómoda es tomar el ski shuttle gratuito que conecta el centro de Verbier con la estación base del teleférico de Savoleyres. Este servicio funciona con frecuencia regular durante toda la jornada de esquí, facilitando el traslado sin necesidad de usar coche ni cargar el material largas distancias. El trayecto dura apenas unos minutos y deja a los esquiadores justo al pie del remonte.
Desde allí, el teleférico de Savoleyres asciende hasta los 2.354 metros, punto desde el cual se abren las pistas que descienden tanto hacia el lado de Verbier como hacia el de La Tzoumaz.
La otra opción es alcanzar Savoleyres esquiando, partiendo desde los sectores centrales de Verbier (por ejemplo, Les Ruinettes o Médran) y siguiendo las rutas señalizadas que conectan con la parte superior de Savoleyres. Esta conexión por pista ofrece un recorrido panorámico y fluido, ideal para esquiadores de nivel intermedio que deseen desplazarse entre los dos sectores sin quitarse los esquís.
En esta zona vale la pena detenerse en Chez Simon, una acogedora cabaña-restaurante ideal para hacer un alto durante la jornada en las pistas. Con un ambiente familiar y una carta de cocina suiza tradicional, ofrece especialidades como croûte au fromage, sopas caseras y platos de pasta. Muy valorado por su autenticidad y por las vistas privilegiadas que lo rodean, Chez Simon combina el calor de una cabaña alpina con el encanto clásico de los refugios de montaña del Valais. Una parada muy recomendable.

El descenso entre los bosques de pinos que conecta Savoleyres con La Tzoumaz es una de las joyas más destacadas del dominio. La pista desciende serpenteando por un paisaje alpino de gran belleza, alternando amplios tramos abiertos con pasajes más estrechos y resguardados entre los árboles.
En los días de nieve reciente, el recorrido adquiere un encanto especial: el silencio del bosque, la luz que se cuela entre las ramas y la textura suave de la nieve bajo los esquís convierten la bajada en una experiencia casi hipnótica. Al final del trayecto, el ambiente relajado de La Tzoumaz invita a detenerse en alguna terraza soleada y disfrutar del descanso tras una jornada perfecta en la montaña.
En definitiva, esta bajada no solo es hermosa por su paisaje, sino también por la sensación de conexión con la naturaleza.
Nendaz, Veysonnaz y Thyon
Desde Verbier, las zonas de Nendaz, Veysonnaz y Thyon forman parte del mismo dominio interconectado 4 Vallées, accesible completamente esquiando gracias a una moderna red de remontes y pistas enlazadas. Aquí esperan largas pistas rojas y azules que se convierten en auténticas travesías alpinas, perfectas para acumular kilómetros y vivir la dimensión completa del dominio con forfait de los 4 Vallées.
El recorrido parte desde Verbier hacia Mont Fort (3.330 m), punto de conexión con el sector de Nendaz, desde donde se puede continuar por pistas amplias hacia Veysonnaz y finalmente Thyon. Estas áreas ofrecen una gran variedad de terrenos:
Nendaz: ideal para familias y esquiadores intermedios, con vistas al valle del Ródano.
Veysonnaz: famosa por su pista de competición “Piste de l’Ours”.
Thyon: más soleada y abierta, perfecta para principiantes y snowboarders.
Todo el conjunto permite recorrer más de 400 km de pistas continuas sin quitarse los esquís.

Mont-Fort: la guinda del pastel
Subir a Mont Fort es una de las experiencias más emblemáticas del dominio. Con sus 3.330 metros de altitud, es el punto más alto accesible con remontes en toda la zona, y una parada obligatoria tanto para los amantes del esquí extremo como para quienes buscan las mejores vistas de los Alpes suizos.
El ascenso comienza en el centro de Verbier, enlazando varios remontes —Médran, Les Ruinettes, La Chaux y finalmente el teleférico Mont Fort— que en apenas 30 minutos conducen desde el valle hasta la cumbre. Durante la subida, el paisaje se transforma: los bosques dan paso a glaciares, crestas rocosas y un horizonte cada vez más amplio.
Una vez arriba, la recompensa es espectacular. Desde la plataforma panorámica del Observatorio de Mont Fort, se despliega una vista de 360 grados sobre algunos de los picos más icónicos de Europa: el Mont Blanc, el Matterhorn (Cervino), el Grand Combin y, en días despejados, hasta el Monte Rosa. Es un mirador natural al que se accede por escaleras y que deja sin aliento, tanto en invierno como en verano.

En cuanto al esquí, Mont Fort ofrece una de las pistas más exigentes del dominio, una negra legendaria con fuerte pendiente y terreno irregular, ideal para esquiadores expertos. Su nieve suele mantenerse en excelentes condiciones gracias a la altitud y orientación norte. Los más aventureros pueden además explorar zonas de freeride controlado, siempre bajo precaución. Recomendamos, si no eres un esquiador experimentado, observar la pista desde el mirador antes de decidir bajarla. La fuerte pendiente y el terreno irregular hacen que, en caso de caída, sea difícil detenerse, con las posibles consecuencias que ello implica en un recorrido tan exigente.
Mont Fort no es solo una cima, sino el símbolo de la grandeza alpina de Verbier: un lugar donde la adrenalina y la belleza se encuentran en su máxima expresión, y donde cada giro sobre la nieve viene acompañado de una vista inolvidable. Contemplar el paisaje desde lo alto es una experiencia imprescindible; siempre tienes la opción de descender cómodamente en la telecabina.

TIROLINA MONT-FORT: UN VUELO POR LOS ALPES SUIZOS
Como hemos dicho, en la cima de Mont Fort, no solo comienza una de las pistas más desafiantes de Verbier: también despega una de las tirolinas más altas y espectaculares de Europa.
La Mont 4 Zipline, ofrece una experiencia inolvidable: un descenso de 1,4 kilómetros de longitud, con una caída vertical de más de 380 metros y velocidades que pueden alcanzar los 130 km/h. Suspendido sobre glaciares y crestas rocosas, el participante “vuela” literalmente sobre el valle, con una vista frontal del Mont Blanc, el Cervino y el Grand Combin.
El recorrido parte desde la misma terraza panorámica del Observatorio de Mont Fort, junto a la estación del teleférico, y finaliza en la zona de Col des Gentianes, desde donde puedes dejar tus esquís y continuar la jornada. Todo el trayecto está perfectamente asegurado y supervisado por personal especializado, con sistemas de frenado automático y equipamiento de alta seguridad.
Esta aventura está abierta tanto en invierno como en verano, para mayores de 8 años y con peso entre 30 y 125 kilos. Eso sí, conviene reservar con antelación, ya que las condiciones meteorológicas pueden afectar la apertura.

El precio ronda los 45 francos suizos (sin incluir los remontes hasta la cima), y el acceso requiere una subida en teleféricos hasta Mont-Fort, lo que añade emoción al trayecto.
En definitiva, la tirolina del Mont-Fort es una experiencia sensorial total: combina la emoción del vuelo con el silencio del aire alpino y la inmensidad del paisaje. Una descarga de adrenalina suspendida en el aire, entre glaciares y picos legendarios, ideal para quienes buscan algo más que esquí.
La Cabane du Mont-Fort es uno de los refugios más emblemáticos de Verbier, situada a 2. 457 metros de altitud. Fusiona el encanto de un albergue de montaña con un restaurante tradicional que sirve fondues, sopas y platos suizos, todo con vistas majestuosas al Mont Blanc y al Grand Combin.
Dormir aquí es una experiencia auténtica: habitaciones compartidas, ambiente cálido y el silencio de la alta montaña. Consejo viajero: reserva con antelación, lleva saco de dormir ligero y llega con tiempo para vivir la magia del atardecer, cuando el sol se esconde entre picos nevados. Al amanecer, el espectáculo continúa: el valle despierta lentamente y las pistas, aún vacías, brillan bajo la primera luz dorada.

Situada a mitad de una pista, es también un lugar perfecto para hacer una pausa y saborear sus platos y postres caseros. Lo ideal es visitarla fuera de las horas punta para disfrutar con calma de su terraza y de las impresionantes vistas que la rodean.
EL USO DEL SHUTTLE un factor a tener en cuenta
En Verbier, el uso del shuttle se ha convertido en una solución práctica y sostenible frente a la escasez de plazas de aparcamiento en la estación.
La infraestructura vial del pueblo es limitada y, sobre todo en temporada alta o durante eventos, resulta muy difícil encontrar estacionamiento cercano a los remontes o al centro. Esto genera congestión, tráfico y cierta frustración en los visitantes que llegan en coche.

Para aliviar esta presión, Verbier dispone de un sistema de autobuses lanzadera gratuitos y frecuentes, que conectan las zonas de alojamiento, los parkings periféricos y los principales accesos a pistas. Estos shuttles son cómodos, puntuales y permiten moverse rápidamente sin necesidad de utilizar el vehículo propio durante la estancia. Además, reducen el impacto ambiental y favorecen la movilidad sostenible en la montaña.
Es la mejor alternativa para desplazarse dentro de la estación, disfrutar del esquí sin preocupaciones y contribuir a un entorno más ordenado y ecológico.
Consejo viajero: intenta elegir el alojamiento cercano a alguna de las numerosas paradas, para no desplazarnos grandes distancias con el equipo de esquí.
Otra opción: la consigna
La consigna Verbier Addiet permite dejar tus botas y esquís durante toda la semana por 40 francos. Es una opción muy práctica para quienes no quieren cargar con el equipo al hotel o apartamento cada día, y, en todo caso hacerlo con las botas de apre- esquí. El servicio es seguro, accesible y está estratégicamente situado cerca de las pistas y telecabina. Muy recomendado para los esquiadores que valoramos la comodidad.

MÁS ALLÁ DE LA NIEVE
Verbier es un encantador pueblo alpino donde la magia continúa incluso después de quitarse los esquís. Ofrece un après-ski animado y cosmopolita, con bares emblemáticos, restaurantes de alta cocina y acogedores chalets donde relajarse tras un día de actividad en la nieve. Para quienes buscan tranquilidad, cuenta con spas con vistas a las montañas y senderos ideales para caminar o recorrer con raquetas.
El centro del pueblo mantiene el estilo tradicional suizo, con chalets de madera y techos inclinados, junto a una amplia oferta de hoteles de lujo, restaurantes gourmet y bares. Esta combinación ha consolidado su fama como destino exclusivo, visitado tanto por familias como por celebridades y aficionados a la vida social.
Verbier logra equilibrar la autenticidad alpina con un toque de sofisticación, reuniendo naturaleza, deporte, gastronomía y cultura en un solo lugar.

Al caer la tarde, las luces se encienden, los aromas salen de las cocinas y el après-ski comienza a llenar los bares. Es el momento perfecto para descubrir sus restaurantes y locales más emblemáticos, donde la gastronomía se mezcla con el ambiente alpino.
Le Fer à Cheval, es un restaurante-bar con el auténtico espíritu de montaña. Es un lugar acogedor y animado, perfecto tanto para comer o disfrutar de una cena informal, con una excelente relación calidad-precio. El ambiente es relajado y el servicio, amable y rápido. Además, su bar en la planta superior es ideal para el après-ski. Es muy popular entre locales y viajeros.
Durante nuestra visita, La Grange se convirtió en uno de los restaurantes que más disfrutamos. Con su ambiente alpino, la calidez de la madera rústica y una chimenea que invita a relajarse, ofrece una experiencia gastronómica auténtica y acogedora. Su menú combina clásicos suizos como la raclette y la fondue con opciones gourmet, acompañadas por una destacada selección de vinos. El servicio es atento y profesional. Conviene reservar con antelación, especialmente durante la temporada alta.

El Farinet Après Ski es uno de los bares más conocidos de la estación y el epicentro de la diversión. Cada tarde, entre las 16:00 y las 21:00, ofrece música en vivo, cervezas frías y un buen ambiente ideal para celebrar la jornada de esquí. Su techo retráctil permite disfrutar del sol, mientras las bandas tocan en directo. Aunque los precios son algo altos, es ideal para quienes buscan vivir el auténtico après-ski de Verbier con buena música, ambiente social y energía contagiosa.
Situado al pie de las pistas, Le Rouge Restaurant & Après-Ski es también uno de los lugares más reconocidos. Su amplia terraza se llena cada tarde de música. DJ sets en vivo, cócteles y un público cosmopolita celebra el final del día al sol. Además, su restaurante ofrece cocina moderna con vistas a las montañas. En resumen, Le Rouge encarna esquí, buena gastronomía y diversión en un entorno elegante y festivo.

El 1936 es un clásico del après-ski en pista, ubicado entre Les Ruinettes y Médran. Con un ambiente auténtico, ofrece música al aire libre y una terraza soleada con vistas al valle. Es el lugar perfecto para disfrutar del atardecer antes del último descenso hacia el pueblo.
Consejo del viajero:
Muchos restaurantes ofrecen un “plato del día”, una opción económica y equilibrada que combina ingredientes locales y de temporada. Su precio suele ser razonable, con porciones generosas. Ideal para probar la cocina regional sin gastar demasiado.
Restaurantes más sofisticados
Taratata es un restaurante moderno y animado en el corazón de Verbier, con un ambiente tipo “bar & grill” elegante y relajado. Su propuesta se basa en platos para compartir y una cocina creativa que combina influencias internacionales y locales: sabores mediterráneos, asiáticos y latinoamericanos.
El restaurante también funciona como bar de copas, con música y a veces DJ por las noches, creando un ambiente social y cosmopolita típico de Verbier.

La Channe es un restaurante elegante que fusiona la acogedora esencia alpina con los aromas y sabores del Mediterráneo. Ofrece una cocina italiana de alto nivel, con un toque creativo y un ambiente sofisticado pero desenfadado.
Verbier es mucho más que una estación: es un destino de culto para los esquiadores. Un lugar donde cada descenso tiene carácter propio y cada día abre nuevas posibilidades. Ya sea buscando adrenalina en el Mont-Fort, calma entre los bosques o kilómetros infinitos, Verbier ofrece una experiencia que todo amante del esquí debe vivir al menos una vez.
Para descubrir todos los eventos de temporada y la información más actualizada sobre este extraordinario resort de invierno, visita la página oficial. https://verbier4vallees.ch/en o https://www.myswitzerland.com
AGRADECIMIENTOS
Queremos agradecer especialmente a Elena Affeltranger de la Oficina de Turismo de Suiza en España su ayuda y profesionalidad porque siempre nos hace más fácil la organización de los viajes a su bello país.




































