TEATRO

«Los pilares de la tierra, el musical» vuelve a la Gran Vía con su segunda temporada

Uno de los elementos más emblemáticos es el rosetón de 6 metros de diámetro que preside el escenario, una pieza de casi 600 kilos compuesta por más de 2.200 cristales.

La adaptación dramática del éxito de Ken Follett está de vuelta en Madrid. Los pilares de la tierra regresa a la Gran Vía tras el éxito de su primera temporada.

Así, el aclamado espectáculo Los pilares de la tierra, el musical vuelve a Madrid para levantar su imponente catedral en el Teatro Gran Vía.

A partir del 20 de noviembre, los fans de la novela de Ken Follett y los amantes de los grandes montajes teatrales tendrán una nueva oportunidad de sumergirse en esta ambiciosa producción.

Una puesta en escena con detalles artesanales

La producción destaca por su cuidada y minuciosa escenografía. Uno de los elementos más emblemáticos es el rosetón de 6 metros de diámetro que preside el escenario, una pieza de casi 600 kilos compuesta por más de 2.200 cristales que se convierte en un personaje más de la obra.

El dinamismo es una de las claves del espectáculo. Los intérpretes realizan más de 150 cambios de vestuario a lo largo de la función, con transformaciones que se suceden en pocos segundos. El cambio más rápido, protagonizado por el Prior Philip, se completa en apenas 40 segundos.

  Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín

Vestuario y caracterización al detalle

El vestuario es otra de las joyas de esta producción, confeccionado por completo de forma artesanal. A ello se suman más de 100 pares de botas y zapatos diseñados en exclusiva para este montaje.

La caracterización también juega un papel fundamental con 82 pelucas y 12 barbas de pelo natural, elaboradas a mano y que en algunos casos llevan hasta ocho cambios por actor en una misma función. La peluca más larga, de 80 centímetros, pertenece al personaje de Matilde.

Con una duración de 2 horas y 30 minutos, Los pilares de la tierra es una experiencia teatral única que combina ritmo, emoción y un espectáculo visual. Después de conquistar ciudades como Bilbao y Zaragoza, la obra regresa a Madrid para una segunda temporada que promete emocionar de nuevo al público.