REPORTAJE Revista

Mercados callejeros que merece la pena visitar

Los mercados callejeros son mucho más que un simple lugar de compras. Son la auténtica vida de una ciudad, enseñándonos el reflejo vivo de su cultura y sus tradiciones.

Fotos: Pixabay, Pexels, Wikipedia LBM1948,  ©Antoine FLEURY-GOBERT, Diego Delso, Juliana Ng, Thelmadatter,  pastorcesards, Zarateman

Visitar uno es sumergirse de lleno en un festín para los sentidos: los aromas de las especias, los colores de las frutas exóticas, el bullicio de los vendedores y el ir y venir de la gente local.

Cada mercado cuenta una historia diferente y recorrerlos es una lección de vida y una aventura que no se puede planear por completo, donde cada esquina puede revelar un tesoro inesperado. Hacemos un repaso por algunos de los más famosos.

Asia

Asia es, sin duda, el continente donde la cultura de los mercados callejeros alcanza su máxima expresión. La vida social y económica de miles de personas se desarrolla en estos espacios, que se transforman del día a la noche.

Tailandia: el gran Mercado de Chatuchak y los mercados flotantes

Cuando piensas en Tailandia, probablemente te vengan a la mente imágenes de sus vibrantes mercados y, es que, los mercados callejeros de este país incluyen una gran variedad de experiencias.

Mercado de Chatuchak foto de Wikipedia

Uno de los más conocido es el Mercado de Chatuchak en Bangkok. Es el mercado de fin de semana más grande de Tailandia, con más de 15.000 puestos distribuidos entre 26 o 27 secciones, y recibe hasta 200.000 visitantes cada fin de semana.

Aquí puedes encontrar cualquier cosa que te imagines: desde ropa vintage, artesanía de tribus del norte y antigüedades hasta mascotas exóticas y productos para el hogar.

Pero su verdadero encanto reside en la oportunidad de practicar el arte del regateo, con lo que puedas conseguir los mejores precios de la capital si lo haces bien.

Ben Thanh, Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam

En segundo lugar, debemos pensar que Tailandia es un país en el que el monzón provoca muchas vías fluviales, por lo que los productos agrícolas, durante años han sido transportados en barcazas por canales.

Por ello, para una experiencia más pintoresca y gastronómica, los mercados flotantes de Tailandia son imperdibles. El mercado flotante de Damnoen Saduak, a unos 100 kilómetros al suroeste de Bangkok, te transporta a otra época. Los canales se llenan de pequeñas embarcaciones repletas de sampanes tradicionales cargados de frutas, snacks y productos locales, que los vendedores sirven directamente a los turistas desde sus canoas.

Mercado flotante de Damnoen

La vista y el sonido de las remas chocando contra el agua, el aroma de las comidas y el bullicio de la gente crean una atmósfera inolvidable. Aunque ha ganado popularidad entre los turistas, sigue siendo un lugar de vital importancia para la comunidad local.

El mercado flotante de Amphawa, menos turístico y más enfocado a la vida nocturna, ofrece una experiencia más auténtica y relajada, perfecta para quienes buscan probar la cocina local sin las multitudes.

Vietnam: el Mercado Ben Thanh y el Mercado de Dong Xuan

Vietnam es otro país donde la cultura de la calle es parte de su ser y uno de sus mayores exponentes se encuentra en el Mercado Ben Thanh en Ho Chi Minh. Su estructura colonial francesa es un hito arquitectónico y está considerado como uno de los símbolos de la ciudad.

Es un lugar ideal para comprar café vietnamita, seda, souvenirs y, por supuesto, para probar la gastronomía callejera vietnamita. Además, la vida del mercado se extiende a las calles circundantes, donde los pequeños puestos de comida sirven platos locales.

Amphawa market

En segundo lugar, al norte de Vietnam, el Mercado de Dong Xuan en Hanoi, también es un lugar ideal para descubrir la vida vietnamita. Es un mercado cubierto de tres pisos que se especializa en todo tipo de productos, desde ropa, electrónica hasta artículos para el hogar. Es menos turístico que Ben Thanh, lo que permite observar mejor la vida diaria de los hanoianos.

Oriente Medio y África

En esta región del mundo, los mercados, conocidos como souks o zocos, son mucho más que centros comerciales. Son centros sociales que han sido puntos de encuentro durante siglos.

Marruecos: la Plaza Jemaa el-Fna

La Plaza Jemaa el-Fna en Marruecos es el epicentro de la vida marroquí. De día, la plaza es un lugar relativamente tranquilo, con vendedores de zumos de naranja y encantadores de serpientes. Al atardecer, la plaza se transforma en un bullicioso mercado al aire libre. Bajo las linternas parpadeantes, surgen decenas de puestos de comida que desprenden aromas a especias, a brochetas de cordero y a tajines de pollo.

Plaza Jemaa el Fna

Aquí puedes probar desde un tradicional harira (sopa de lentejas y garbanzos) hasta un plato de caracoles en su caldo especiado. Es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, donde la magia del cuento se mezcla con la realidad, y donde cada rincón revela un secreto.

El souk de Marruecos es un laberinto de callejuelas donde el aroma del cuero se mezcla con el del azafrán, y donde los artesanos trabajan en sus talleres a la vista de los curiosos.

Turquía: el Gran Bazar de Estambul

Estambul es la puerta entre Europa y Asia, y sus mercados reflejan esta dualidad. El Gran Bazar de Estambul es uno de los mercados cubiertos más antiguos y grandes del mundo.

Gran Bazar de Estambul

Es un laberinto de 64 avenidas y calles y 16 patios con cerca de 4,000 tiendas que ofrecen joyas de oro, alfombras anudadas a mano, cerámicas pintadas y lámparas de mosaico.

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El arte de regatear es una parte esencial de la experiencia, un ritual social que se lleva a cabo con tazas de té. No muy lejos, el Bazar de las Especias o Bazar Egipcio te transportará con los intensos olores del azafrán, la canela y la menta, además de tés y dulces como el lokum o delicias turcas. Es un lugar donde el comercio y la historia se entrelazan de manera inigualable.

América Latina

En América Latina, los mercados son una explosión de color, sabor y tradición. Son lugares donde se puede sentir la riqueza de la tierra y la historia de sus pueblos.

México: el Mercado de la Merced y el Mercado Benito Juárez

Los mercados de México son el corazón de la vida local. En la Ciudad de México, el Mercado de la Merced es una de las opciones más grandes.

Mercado de la Merced

Aquí se vende de todo: desde chiles secos de todas las variedades, quesos y moles tradicionales hasta frutas tropicales que no se encuentran en otros lugares. Encontrarás desde carnicerías hasta puestos con artesanía típica.

En segundo lugar, Oaxaca, el Mercado Benito Juárez es famoso por sus quesos y la gran variedad de insectos comestibles como los chapulines (saltamontes) asados con limón y sal. Ambos son una inmersión en la rica tradición culinaria y artesanal del país.

Perú: el Mercado de San Pedro y el Mercado de Surquillo

Perú, la cuna del Imperio Inca, tiene mercados que son una auténtica ventana a su pasado. El Mercado de San Pedro en Cusco es un lugar de visita obligada.

Mercado Benito Juárez

Es un mercado tradicional donde se pueden encontrar productos locales como las papas andinas de diferentes variedades, frutas exóticas, quesos de la sierra, y panes artesanales. La sección de jugos frescos es una de las más populares, donde se preparan al momento zumos con frutas que rara vez se ven en otras partes del mundo.

En Lima, el Mercado de Surquillo es conocido por ser uno de los mejores para conseguir productos frescos para la cocina peruana. Se pueden encontrar pescados y mariscos de alta calidad para preparar un ceviche, así como una gran variedad de ajíes y hierbas aromáticas.

Europa: Mercados con historia y elegancia

Aunque la imagen de los mercados callejeros puede asociarse más a Asia o América Latina, Europa también tiene una rica tradición de mercados que combinan historia y elegancia.

España: El Rastro

En el corazón de la capital española, los domingos y festivos se vive una de las tradiciones más castizas: el Rastro de Madrid. Este icónico mercado al aire libre es un laberinto de puestos que se extienden por el barrio de La Latina.

Madrid, El Rastro

Es un paraíso para los amantes de lo inesperado. Aquí puedes encontrar de todo: desde antigüedades y objetos de coleccionismo, hasta ropa vintage, artesanía y productos de segunda mano. Más allá de las compras, el Rastro es una experiencia social.

Italia: el mercado de Porta Portese

En Roma, el mercado de Porta Portese es una cita obligada cada domingo. Situado en el barrio del Trastevere, a orillas del Tíber, este mercado de pulgas es uno de los más grandes de Europa.

Su fama se debe a la variedad de productos que ofrece, desde ropa y zapatos hasta antigüedades, discos de vinilo, libros y objetos de segunda mano. Aunque requiere paciencia para rebuscar entre los puestos, es posible encontrar verdaderos tesoros a precios asequibles.

Portobello Road Market

El ambiente es auténticamente romano, con el bullicio de los vendedores y la mezcla de locales y turistas que acuden en busca de una ganga. Es una inmersión en la vida cotidiana de la ciudad.

Reino Unido: Portobello Road Market

El Portobello Road Market en Londres, ubicado en el pintoresco barrio de Notting Hill, es mundialmente conocido por su oferta de antigüedades. Los sábados, la calle se transforma en un largo pasillo repleto de puestos donde se pueden encontrar desde muebles victorianos hasta joyas antiguas y objetos de arte.

Portobello Road Market

A medida que avanzas, el mercado cambia de carácter, con secciones dedicadas a la moda, la artesanía, la fruta y verdura, y la comida callejera. Es un lugar que combina el encanto de lo antiguo con la vitalidad de lo moderno, un reflejo perfecto del ecléctico espíritu londinense.

En definitiva, la esencia de los mercados callejeros radica en su capacidad para sumergirnos en la cultura local. Cada mercado es un microcosmos de su ciudad, una parada obligatoria para quienes quieren ir más allá de los puntos turísticos.