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Escapadas de fin de semana: 5 rutas de senderismo cerca de Madrid

A veces, no hace falta recorrer miles de kilómetros para sentirse lejos. Basta con calzarse las botas, llenar la mochila y dejar atrás el ruido de la ciudad para redescubrir la belleza que rodea a Madrid. En la sierra, entre robledales, riachuelos y miradores infinitos, se esconden caminos que invitan a caminar sin prisa, a respirar hondo y a reconectar con lo esencial. Aquí te proponemos cinco rutas para una escapada de fin de semana, perfectas para desconectar y redescubrir la naturaleza a un paso de casa.

Antes de calzarte las botas: preparativos esenciales para tu escapada

El senderismo es, en esencia, una forma de volver a lo simple: caminar, observar, respirar. Pero incluso la aventura más cercana merece una buena preparación. A veces, los pequeños detalles marcan la diferencia entre una caminata memorable y una jornada incómoda. Aquí te dejamos algunas recomendaciones básicas para que tu escapada sea segura, cómoda y sin sobresaltos.

1. Equípate con lo justo y necesario

No hace falta llevar media casa a la espalda, pero sí lo imprescindible: calzado de montaña con buena suela, ropa cómoda y por capas, una mochila ligera con agua suficiente, algo de comida energética, gorra, protector solar y, si la ruta es larga, un frontal o linterna por si se alarga el día.

2. Mapa en mano y móvil cargado

Aunque muchas rutas están señalizadas, un mapa (físico o en apps como Wikiloc) siempre es buena idea. Y por supuesto, el móvil bien cargado, idealmente con batería externa. No solo por seguridad, sino también para poder compartir ese atardecer increíble con quien no pudo venir.

3. Comprueba el tiempo y avisa de tu plan

Consulta la previsión meteorológica antes de salir y, si vas en solitario, deja dicho a alguien a dónde vas. En la montaña, la prudencia es el mejor compañero.

4. Viajar cerca también es viajar: lleva un buen seguro de viaje

Puede que estés a una hora de casa, pero un esguince, una picadura alérgica o una simple torcedura pueden convertir una escapada en un mal recuerdo. Contar con un buen seguro de viaje —aunque se trate de turismo nacional— te garantiza asistencia médica rápida, cobertura en caso de accidentes y tranquilidad total.
Empresas como Heymondo, IATI Seguros o Intermundial ofrecen seguros pensados también para escapadas dentro de España, incluyendo actividades como el senderismo. Con opciones desde unos pocos euros, gracias en parte a bajadas de precio -dale un ojo a los descuentos Heymondo-, es una inversión que da paz mental y protege lo que más importa: tu bienestar.

Cinco rutas para reconectar con la naturaleza

1. La Pedriza: granito y agua en estado puro

A los pies de la Sierra de Guadarrama se extiende un paraíso rocoso que parece sacado de otro planeta. La Pedriza no solo es un paraíso para escaladores, sino también para caminantes que buscan una experiencia intensa y visualmente impactante. La ruta circular que parte de Canto Cochino y lleva hasta la Charca Verde discurre entre formaciones de granito que desafían la lógica, senderos de tierra rojiza y piscinas naturales donde el agua del Manzanares cobra un brillo esmeralda. Es una caminata que estimula los sentidos y el alma.

  MONASTERIO DE PIEDRA. 800 AÑOS DE HISTORIA

2. Las cascadas del Purgatorio: el rumor del agua en Rascafría

No muy lejos del Monasterio de El Paular, el sendero asciende suavemente siguiendo el curso del arroyo del Aguilón. Poco a poco, el bosque se vuelve más espeso, el aire más húmedo y el sonido del agua más nítido. Al final del recorrido, las cascadas del Purgatorio se desploman con fuerza entre peñascos, ofreciendo un espectáculo natural que hipnotiza. Es una de esas rutas que combinan belleza, historia y accesibilidad, ideal para quienes buscan una caminata con recompensa visual.

3. Hayedo de Montejo: un bosque encantado

Hay lugares que parecen detenidos en el tiempo. El Hayedo de Montejo es uno de ellos. Situado en el extremo norte de Madrid, este bosque centenario despliega su magia especialmente en otoño, cuando el suelo se cubre de hojas doradas y el sol se cuela entre las ramas creando juegos de luz. La visita, guiada y controlada para preservar el ecosistema, es una experiencia casi meditativa. Caminar por sus senderos es adentrarse en un cuento, donde el silencio y el crujir de las hojas son los únicos protagonistas.

4. Camino Schmidt: la senda del bosque eterno

Trazado por un montañero alemán enamorado de la sierra madrileña, el Camino Schmidt es una de las rutas más emblemáticas del Parque Nacional de Guadarrama. Une el puerto de Navacerrada con Cercedilla atravesando un extenso pinar donde los árboles parecen custodiar el paso del tiempo. Aquí, el musgo cubre las piedras, las raíces se entrelazan como arterias del bosque, y el aire se siente más limpio. Una travesía perfecta para dejarse llevar, con la posibilidad de regresar cómodamente en tren.

5. Cumbre de Abantos: el cielo sobre El Escorial

Desde San Lorenzo de El Escorial, la subida hacia la cumbre de Abantos es una invitación al esfuerzo con premio asegurado. A medida que se asciende, las vistas del monasterio y del embalse de Valmayor se hacen más amplias, hasta que desde lo alto se domina buena parte del paisaje madrileño. Es una ruta para quienes buscan combinar historia, panorámicas y un toque de desafío. Y si se llega al atardecer, la luz tiñe las montañas de tonos ocres y violetas, regalando una postal difícil de olvidar.

Conclusión: caminar para volver a uno mismo

Cada paso en la montaña es una forma de regresar al origen. Cerca de Madrid, la naturaleza nos ofrece escapadas que sanan cuerpo y mente sin necesidad de viajar lejos. Prepara tu mochila, infórmate, protégete y déjate llevar. Porque a veces, lo más valioso está justo al lado, esperando a ser recorrido.