Una innovadora experiencia inmersiva con realidad virtual transforma la visita a este Castillo de Santiago, en un viaje al corazón de la historia andaluza.
Textos: Evasión y RV Edipress
Fotos: Red de Patrimonio Histórico de España -RV Edipress
En el corazón de Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, se alza una fortaleza que guarda más de cinco siglos de historia. El Castillo de Santiago, erigido entre 1468 y 1492 por orden del II Duque de Medina Sidonia, Don Enrique Pérez de Guzmán y Fonseca, es mucho más que un monumento: es un testigo silencioso de la transformación política y social de una época.
Construido con una clara vocación simbólica, su objetivo no era el control de la desembocadura del Guadalquivir, ni como fuerte para la guerra contra los ya casi diezmados nazarís. El motivo real no era otro que la lucha aristocrática como símbolo de poder frente a una posible intervención monárquica
Personajes históricos como Isabel la Católica, Cristóbal Colón, Magallanes o Juan Sebastián Elcano cruzaron sus muros, dotando al lugar de un aura legendaria.
Su diseño, de marcado estilo gótico-militar, se adapta con maestría al terreno. Destacan sus muros de piedra y una torre del homenaje desde la que se obtienen vistas espectaculares del río Guadalquivir y el Parque Nacional de Doñana. Este enclave privilegiado no solo ofrece una panorámica natural única, sino que refuerza su valor como enclave estratégico e histórico.

El Castillo de Santiago forma parte de la Red de Patrimonio Histórico de España
Hoy, el Castillo de Santiago ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Restaurado y adaptado para visitas, forma parte de la Red de Patrimonio Histórico de España y se ha consolidado como uno de los principales reclamos culturales del sur peninsular.
A sus exposiciones y eventos se suma ahora una propuesta que marca un antes y un después en la forma de acercarse al pasado: una experiencia inmersiva en realidad virtual.
Gracias a la colaboración con la empresa Imageen, los visitantes pueden revivir hechos históricos con rigor documental, traducidos a varios idiomas, y vivir la historia como protagonistas.

Con gafas de realidad virtual, el público se sumerge en escenas del pasado, convirtiendo la visita en un viaje sensorial e interactivo. Además, existe una versión adaptada para los más pequeños, lo que convierte al castillo en un destino ideal también para familias.
El resultado es una fusión de tecnología y patrimonio, que transforma la manera de interpretar el legado cultural. Ya no se trata solo de observar, sino de vivir el pasado en primera persona.
Su combinación de historia viva, patrimonio monumental y ubicación privilegiada frente al Guadalquivir y Doñana lo convierten en una visita obligada para quienes deseen conocer la riqueza histórica de Andalucía.
Más información: https://www.spainheritagenetwork.com/




































