Fecha: 20 de junio de 2025 – Actualizado: 20 de junio de 2025
Aunque no lo parezca, Vega nació como artista “pública” en una de las ediciones de Operación Triunfo, aunque enseguida se le vio el plumero de rebelde e iconoclasta. Una actitud que no ha abandonado nunca y que le ha ayudado a convertirse en una de las cantautoras (así la denomino, aunque sea una artista de rock) con más credibilidad del panorama musical ibérico. Intérprete y autora de sus canciones, y compositora también para otros artistas.
Por Teo Cardalda. Fotos cedidas por La Madriguera Records
Teo: “Hola Vega, tú eres de Córdoba, ¿verdad?”
Vega: “Sí, aunque llevo casi más tiempo en Galicia, bueno, realmente casi el mismo. Ahora he vuelto a Córdoba y la verdad es que estoy feliz. Me acuerdo cuando me encontré contigo cerca de Ribadeo, en un pueblo maravilloso que se llama Rinlo… Una de mis mejores amigas es de Fonsagrada, en Lugo, y por eso yo andaba por esa zona muchas veces. Era un sitio maravilloso de arroces, ¿te acuerdas?

Yo soy muy gallega de forma de ser aunque sea andaluza. Yo siempre a mi ritmo. Siempre he intentado llevar de esa manera mi carrera y, aunque ha sido laborioso, creo que lo he conseguido. Por eso tienes esa imagen mía. Siempre me he peleado con las discográficas, promotores, etc… pero así es mi manera de ser y no puedo evitarlo. Yo rompí el contrato que pretendían colocarme como concursante en la cara de los jerifaltes de Operación Triunfo, y tú sabes muy bien cómo eran esos compromisos, que tú produjiste a Nuria Fergó.
Después de 22 años de carrera, sí que creo que ya me he enterado un poco de cómo son las cosas y, sobre todo, he aprendido a no tener miedo. La gente se acomoda mucho y hay que reconocer que todo ha cambiado mucho en estos últimos años. Han cambiado, sobre todo, los hábitos de consumo.

Ya no es que estemos en contra de la industria o haya falta de unión a la hora de decir y hacer: pues mira, está pasando esto o esto otro, sino que es la propia sociedad la que debería de hacer una autocrítica. Estamos consumiendo y tragándonos muchas cosas, pero realmente a nosotros nos da igual, no nos importa. Esto es lo que realmente pasa hoy en día.
Nos tragamos todo lo que nos ponen por delante, sin autocrítica.”
T: “Tú eras muy joven cuando lo del programa, ¿verdad? ¿Cómo fue toda esa transformación?”
V: “Tenía 22 años. El disco que me correspondía hacer no lo hice, pero de repente me ofrecieron hacer un disco, Gran Vía Musical, y además con mis canciones.
Yo desde el principio quería hacer un disco con canciones propias. Tuvieron que aguantarme antes de esta oferta. La proposición de ellos era hacer un disco de versiones, pero yo me paré y les dije: NO. Yo quiero hacer un disco con mis canciones. Yo quiero aprender. Yo quiero trabajar con gente a la que admiro. Yo no quiero ser un producto de fin de semana.
Hice contrato por ese disco que me permitieron hacer y, más tarde, Universal compró ese sello. De esta manera, al final entraba en una multinacional, y la verdad es que la transición fue bastante tranquila.
Yo tengo discos hechos de los 11 que tengo, llevo 7 con mi propio sello. O sea, de esos 11 hay 4 que son de multinacional. Ese cuarto, después de romper con Universal, lo hice sola. Me vine muy arriba, pero después me entraron los miedos y la consciencia de la inversión realizada en ti misma.

Sí que es verdad que ya había empezado a colocar canciones para otros artistas y mi editorial de obras estaba bastante saneada. Me gasté una pasta en ese disco nuevo, pero después me entró el agobio… era muchísimo dinero… y pensaba: ¿y si me estrello?
Y al final le vendí el máster de ese disco a Sony. Lo hice sola en Los Ángeles, con un productor maravilloso. Con este disco me nominaron por primera vez a los Grammy y, en ese momento, sentí que estaba sustentando mi carrera con mi dinero.
A partir de aquí decidí montar mi propia compañía: La Madriguera Récords.

T: “El gran error de nuestra generación… no ser los dueños de nuestros propios másters.”
V: Yo siento que no hay gremio, Teo, no hay unidad entre los artistas. Las grandes voces que escuchamos… los grandes artistas al final también tienen miedo, y por no perder privilegios hacen cualquier cosa… (risas de los dos)
Y yo tengo una cosa muy clara: las grandes cosas se cambian haciendo las cosas entre todos. Con los músicos esto es imposible.
Es una guerra contra la distribución de contenidos, y esos creadores de contenido tenemos que abrir los ojos ya… somos nosotros.




































