Fecha: 21 de julio de 2025 – Actualizado: 21 de julio de 2025
La historia más citada sobre la creación de la pizza margarita se remonta a 1889, cuando el pizzero napolitano Raffaele Esposito preparó una pizza especial en honor a la visita de los reyes de Italia a Nápoles.
La pizza margarita es uno de los platos más reconocidos del mundo, símbolo de la gastronomía italiana y presente en prácticamente todos los rincones del planeta.
Su origen, sin embargo, no es tan popularmente conocido, y está estrechamente ligado a la historia unificada de Italia y a la ciudad de Nápoles.
Una receta con los colores de Italia
La historia más citada sobre la creación de la pizza margarita se remonta a 1889, cuando el pizzero napolitano Raffaele Esposito preparó una pizza especial en honor a la visita de los reyes de Italia a Nápoles. Según esta versión, Esposito creó tres variedades distintas para la reina Margherita de Saboya, y fue la pizza con tomate, mozzarella y albahaca la que más le gustó. Estos ingredientes representaban los colores de la bandera italiana: rojo, blanco y verde.
Esposito bautizó la pizza en honor a la reina, y desde entonces se le conoce como pizza Margherita. La carta con el supuesto agradecimiento de la casa real aún se conserva en el local que hoy lleva su nombre, aunque algunos historiadores cuestionan la autenticidad de este documento.
Un plato que ya existía antes
Aunque el relato de Esposito es el más popular, existen evidencias de que pizzas similares ya se preparaban en Nápoles décadas antes. Documentos y recetarios anteriores a 1889 ya describen pizzas con ingredientes como el tomate y el queso, e incluso hay menciones a versiones con albahaca.
La pizza, tal como la conocemos hoy, nació en las calles napolitanas como comida de las clases populares, preparada en hornos de leña y vendida como un plato sencillo, sabroso y asequible. La versión con los ingredientes de la margarita era solo una de las muchas variantes que circulaban en la ciudad.
Con el paso de los años y especialmente tras la emigración italiana a América a finales del siglo XIX y principios del XX, la pizza se internacionalizó. La margarita, con su sencillez y equilibrio, se convirtió en un referente. Hoy es una de las recetas más emblemáticas de la cocina italiana, protegida incluso por una certificación de la Associazione Verace Pizza Napoletana, que regula los ingredientes y el proceso de elaboración para mantener su autenticidad.
Patrimonio de la humanidad
En 2017, la UNESCO reconoció el arte del pizzero napolitano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, subrayando la importancia de esta tradición culinaria en la identidad cultural de Nápoles y de Italia. Aunque la pizza ha evolucionado y adoptado variantes en todo el mundo, la margarita sigue siendo una de las formas más puras y representativas de esta herencia.




































