ENTREVISTA

Luis Emilio Batallán: Historia, música y su nuevo disco tras siete años

Luis Emilio Batallán es un gallego “explorador de sentimientos a través de la música”, muy, muy rebelde y con mucha, mucha historia. De sus viajes a Cuba, Brasil y al resto de América con Sabina, Milanés o Silvio Rodríguez podría hacerse un libro interesantísimo… Ácratas, comunistas y rebeldes que, a lo mejor, ahora mismo les cuesta menos enfrentarse a esas ideologías y defender esos ideales en un mundo cada vez más convencional y capitalista.

Ahora, y después de casi siete años, está preparando un disco nuevo de canciones hermosas y directas. Se lo garantizo porque he escuchado las maquetas y son canciones tan sencillas y hermosas que te llegan al corazón.


Por Teo Cardalda. Fotos cedidas por Luis Emilio Batallán

Teo: “¿Sigues siendo ácrata y anarquista o ya te has ido para atrás como otros… que tú y yo conocemos?”

Luis Emilio: “No, ahora soy un aristócrata arruinado como Lampedusa. Es que un aristócrata con dinero es una horterada. Como decía Carlos Oroza, el buen aristócrata tiene que estar arruinado para que tenga realmente caché.”

T: “¿Cuánto llevas ya en la música?”

L: “Uff… Hace ya muchos años, más de cincuenta. Mi primer álbum fue Ai Ven o Maio, que, por cierto, es el disco más vendido de la historia de la música en gallego… Quinientas mil copias, nada menos. Y además con muy poca publicidad, porque justo cuando salió este álbum, que fue en mayo del 75, murió mi padre y decidí dejarlo todo por una temporada. Pero yo no sé qué tiene ese disco que siguió su camino solo y llegó a esas cifras. Yo estaba en esos momentos en Madrid, en el Gregorio Marañón. Soy médico y cirujano, pero lo que más me gustó fue ser un humilde médico rural, como lo fue mi padre. Como decía Pablo Milanés: ‘Estos que van a caballo por el monte y con sus utensilios de trabajo’… Eso decía de mí Pablo Milanés cuando llegaba con él a La Habana: ‘Este es un pobre médico rural…’” (Risas).

T: “De estos ya no quedan, ¿verdad?”

L: “No… Ahora es todo telemático, ahora hay que solicitar cita presencial y ni te van a casa tampoco… Jajaja.”

T: “¿Tienes nostalgia de algo… tú, que has vivido tanto?”

L: “No, no, no… Es que para ser feliz hay que tener mala memoria, eso decía un gran amigo mío. Tengo mucha nostalgia de la gente que he querido y que ya no está, eso sí, pero yo miro para adelante. Ayer leí una entrevista a la hija de Pablo Milanés que me encantó. Yo tenía una relación muy profunda con Pablo, era mi socio… Y Pablo, en los últimos años, ya estaba cansado de cantar para la revolución. Fue consciente de grandes engaños y creo que murió muy frustrado por todo esto, eso me lo dijo él muchas veces en sus últimos años.

Es más, me acuerdo de un viaje que hice con Pablo a Brasil a ver a Chico Buarque, que nos invitó a Río de Janeiro, y fuimos al Copacabana Palace, donde Ava Gardner tenía siempre una habitación reservada. Nos llevó a la habitación de la actriz y fue muy divertido. Recuerdo que Pablo invitó a Chico a ir a Cuba. Esto te hablo de más o menos el año 2000, y Chico le contestó a Pablo: ‘A Cuba ni de coña, prefiero irme con Batallán para Galicia’.

Esa revolución fue una cosa que defendimos muchos, pero que ya no tiene razón de ser. La defendió Sabina y la defendió Pablo, y el único que sigue ahí tragando es Silvio Rodríguez. Silvio vive como Dios, tiene una casa en la playa y te garantizo que a él nunca se le va la luz. Tiene todos los caprichos que quiere y cobra sus derechos de autor. Pero también te digo que hay gente con mucho dinero en Cuba que también tiene muchos problemas de agua, de luz y de otras muchas cosas. Pero Silvio se entregó a la Revolución y nada más.

  La Mari de Chambao

La relación tan maravillosa de siempre entre Pablo y Silvio se rompió por la política. Silvio lo denunció ante el Partido Comunista y ahí se quebró todo. Ellos estuvieron de gira juntos muchos años con un delegado del gobierno cubano pegado a sus pies, y todo era para la Revolución hasta que Pablo se hartó y ahí comenzó el conflicto entre dos grandes amigos. Todo el dinero de esas giras era para el régimen y la verdad es que era una situación bastante inaceptable.

Silvio y Pablo eran verdaderos fans de mi disco Ai Ven o Maio y se las sabían de memoria. Sabina sí sigue siendo bastante amigo de Silvio, pero en un concierto que dio Silvio en Madrid coincidió con la ejecución de Tony Laguardia. Silvio no denunció ese acto y desde ahí también se enfrió la relación entre ambos.

Pablo también me llevó a Cuba porque yo era muy fan de Milton Nascimento y fuimos a verlo a un concierto en Tres Pontas, un pequeño pueblo que olía a café… Pero, ¿qué pasaba en Tres Pontas? Esto yo lo conté más tarde en una canción. A unos sesenta kilómetros de Tres Pontas había otro pueblo que se llamaba Tres Corazones. ¿Y quién nació en Tres Corazones? Pues O Rei Pelé, nada menos. Y Pablo siempre vacilaba a los taxistas de Tres Pontas: ‘Sí, sí, todo muy bonito, pero Tres Corazones es mucho más…’ Y siempre decía: ‘¿Y qué hace falta para matar a un hombre de tres corazones? ¿Qué se necesita?’ Pues para matar a un hombre de tres corazones hace falta una faca de Tres Pontas… Jajajaja.”

T: “Recuerdo tu concierto en París con la CNT, organizado por el Príncipe Galín y Agustín García Calvo.”

L: “Aquello fue la hostia. Fue maravilloso porque fue un desastre. A mí siempre me ha encantado la decadencia… Jajaja. Los príncipes arruinados y los anarquistas capitalistas, jajaja. Fue un poco antes de sacar Ai Ven o Maio. Era la resistencia en Francia y éramos más los músicos que la gente que acudió al concierto… Jajajaja. Aquello fue un desastre anarquista. Mi padre también me lo decía, jajaja. Los médicos rurales también somos un poco anarquistas, y Galicia también es un poco anarquista surrealista.”

T: “Estoy totalmente de acuerdo… Cuéntame un poco del disco que estás ahora haciendo.”

L: “Sí, estoy haciendo un disco nuevo con diez canciones en castellano y dos en gallego. Lo estoy grabando entre Madrid y Miami. El productor es cubano, Roberto González. Es el productor y el arreglista, y la verdad es que estoy muy contento con las canciones que tengo. El último que saqué fue 70/29, con la colaboración de Sabina, Milanés y Serrat. Lo saqué en el 16, un año después de morir mi madre, y desde entonces no grabé nada más.

Este disco es un disco en el que me costó componer las canciones casi seis años, y siento que es el mejor disco que he hecho nunca, sin lugar a dudas. Vamos a por todas. La pena es que mi amigo Pablo no pueda escucharlo.”