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Adidas: de una visión personal a un imperio global del deporte

La historia de Adidas es un ejemplo de innovación, perseverancia y pasión por el deporte.

Textos: EvasiónFotos: Pixabay, Pexels, Adidas

Desde sus humildes inicios en un pequeño lavadero en Alemania hasta convertirse en una de las marcas más reconocidas a nivel mundial, la empresa ha dejado una huella imborrable en el mundo del calzado y la indumentaria deportiva.

Los inicios: una visión innovadora

El origen de Adidas se remonta a 1920, cuando Adolf «Adi» Dassler comenzó a fabricar zapatillas deportivas en la lavandería de su madre en Herzogenaurach, Alemania. Su objetivo era claro: diseñar calzado que se adaptara a las necesidades específicas de los deportistas. En una época en la que el calzado deportivo no estaba especializado, Dassler se adelantó a su tiempo al desarrollar modelos específicos para distintas disciplinas.

Junto a su hermano Rudolf Dassler, fundó en 1924 la empresa «Gebrüder Dassler Schuhfabrik» (Fábrica de Calzado de los Hermanos Dassler). El negocio comenzó a ganar prestigio cuando varios atletas utilizaron sus zapatillas en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928. Este fue solo el comienzo de una larga relación entre la marca y los eventos deportivos más importantes del mundo.

La empresa continuó creciendo durante los años 30, alcanzando una producción de 30 modelos distintos para 11 disciplinas y empleando a casi 100 personas. Durante esta etapa, Adi Dassler introdujo innovaciones como los clavos en las suelas, diseñados para mejorar la tracción de los corredores.

Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial supuso un duro golpe para el negocio, y al finalizar el conflicto, los hermanos tomaron caminos separados. Rudolf fundó Puma, mientras que Adi Dassler creó Adidas en 1949, bautizando la empresa con una combinación de su nombre y apellido.

Consolidación y primeros grandes éxitos

Adidas comenzó su nueva etapa con un equipo de 47 empleados y con el desafío de reconstruir su legado en una Alemania devastada por la guerra. Sin embargo, Dassler demostró su capacidad para innovar y adaptarse rápidamente.

Uno de los momentos clave en la historia de la marca llegó en 1954, cuando la selección alemana de fútbol ganó la Copa del Mundo en Suiza utilizando botas Adidas con tacos intercambiables.

Este innovador diseño permitió a los jugadores ajustar su calzado a las condiciones del campo, dándoles una ventaja competitiva que resultó decisiva en la final contra Hungría. Este éxito consolidó a Adidas como un referente en el calzado deportivo y marcó el inicio de su expansión global.

En 1967, la compañía amplió su línea de productos con la introducción de ropa deportiva, destacando el chándal «Franz Beckenbauer», en honor al icónico futbolista alemán. Este movimiento permitió a Adidas posicionarse no solo como una marca de calzado, sino como una empresa integral de equipamiento deportivo.

Expansión y dominio en el mercado

Durante la década de 1970, Adidas continuó innovando y expandiendo su presencia en el deporte. En 1970, la empresa fue seleccionada como proveedora oficial del balón para la Copa Mundial de la FIFA, introduciendo el icónico balón «Telstar», diseñado específicamente para mejorar la visibilidad en las transmisiones televisivas en blanco y negro.

  Danone

El éxito continuó con la asociación con grandes figuras del deporte, como Muhammad Ali, Jesse Owens y Franz Beckenbauer, quienes llevaron la marca a nuevas alturas. La estrategia de Dassler de utilizar a los atletas como embajadores de la marca demostró ser un acierto, fortaleciendo la identidad de Adidas en el mundo del deporte.

Tras la muerte de Adi Dassler en 1978, su familia tomó las riendas del negocio, manteniendo la visión innovadora de su fundador. Sin embargo, con el crecimiento del mercado y la llegada de nuevos competidores como Nike, la compañía enfrentó varios desafíos en las décadas siguientes.

Transformación y adquisiciones estratégicas

En la década de 1990, Adidas experimentó una profunda transformación bajo el liderazgo de Robert Louis-Dreyfus, quien llevó a cabo una serie de estrategias para revitalizar la marca. En 1997, Adidas adquirió el Grupo Salomon, expandiendo su presencia en deportes de invierno y golf. Sin embargo, en 2005, decidió vender Salomon para enfocarse en su negocio principal de ropa y calzado deportivo.

En 2006, Adidas adquirió Reebok en una operación valorada en 3.800 millones de dólares, con el objetivo de fortalecer su presencia en el mercado norteamericano y competir directamente con Nike. Aunque la integración de Reebok tuvo altibajos, esta compra permitió a Adidas diversificar su catálogo y reforzar su liderazgo en el sector.

Compromiso con la sostenibilidad y el futuro

En los últimos años, Adidas ha apostado por la innovación sostenible, desarrollando productos a partir de materiales reciclados. Una de sus iniciativas más destacadas es la colaboración con Parley for the Oceans, con la que ha creado zapatillas y ropa deportiva utilizando plásticos recogidos del océano.

Además, la empresa ha invertido en tecnologías de impresión 3D, calzado biodegradable y programas de economía circular, reafirmando su compromiso con la sostenibilidad.

Actualmente, Adidas emplea a más de 62.000 personas en todo el mundo y sus ventas superaron los 21.400 millones de euros en 2023. Con una presencia en más de 160 países, la marca sigue fiel a la visión de Adi Dassler: ofrecer a los deportistas el mejor equipamiento posible, combinando rendimiento, innovación y responsabilidad ambiental.

Un legado que continúa

Desde sus inicios en un pequeño lavadero hasta convertirse en un gigante de la industria deportiva, Adidas ha demostrado que la pasión, la innovación y la determinación pueden transformar una idea en un legado global.

Con más de un siglo de historia, la marca de las tres bandas sigue marcando el ritmo en el mundo del deporte, demostrando que la visión de Adi Dassler sigue más viva que nunca.